Jugar con tu gato

Pretty woman playing with siamese cats

La mayoría de los gatos disfrutan interactuar con sus dueños (¿te han seguido al baño y a todos lados?), y jugar es una excelente manera para desarrollar y fortalecer el vínculo afectivo entre tú y tu minino. El involucrarte con tu gato puede implicar desde un simple juego con una pelota o varita hasta un entrenamiento con premios para reforzar buenos comportamientos.

Para un gatito bebé el jugar, como lo es para cualquier otro animalito, es esencial para su desarrollo hacia la madurez y para la mayoría de los gatos adultos, es una parte muy grata de su vida doméstica. Cuando un gato envejece, su movilidad y energía disminuyen pero aún disfrutan de los juegos.

Los gatos que nunca salen de casa necesitarán mucha estimulación y juego, especialmente cuando son jóvenes, para evitar que se aburran. El dueño de un gato de este tipo debe ser consciente de su responsabilidad para asegurarse de que se satisfagan las necesidades mentales del gato, así como las físicas. Un gato que tiene acceso al aire libre encontrará mucho interés: paredes y árboles para trepar, presa para acechar, hojas para perseguir y posiblemente otra compañía felina.

Comprender los gustos y disgustos específicos de tu gatito te permitirá brindarle las mejores oportunidades posibles para jugar. La receptividad de su gato para jugar dependerá de sus rutinas y ritmos naturales de actividad.

En nuestro caso particular, nuestro gato negro Sissel es muy activo, ávido por el juego y la persecución, pero en ocasiones no podemos brindarle el estímulo que necesita por lo que hay largos periodos en el día en donde nos pide a maullidos que lo dejemos salir a la calle (cosa que no hacemos ya que es un departamento).

¿Cómo sé que quiere jugar?

Algunas pistas para saber si tu gato entró en “modo juego” pueden ser:

Cute cat with dilated pupils focused on a target while playing in a tunnel; black and white
Este gatito está listo para abalanzarse

Juegos y juguetes

Los juguetes pueden apelar a varios sentidos felinos: vista, oído, olfato, tacto y gusto.

Vista: El movimiento es un gran estímulo y muchos juguetes están diseñados para usarlo activamente.

Oído: Algunos sonidos suaves, como los cascabeles, pueden ser atractivos pero en otras ocasiones pueden únicamente alarmar a tu gato. 

Olfato: El catnip (o hierba gatera) es una planta no dañina que estimula a los gatos de diferentes maneras. Si se frota contra un juguete o rascador, es muy probable que tu gatito quiera morderlo o rascarlo o frotarse contra él. 

Tacto: Hay materiales que les crean a los gatos mucha curiosidad y por lo tanto, tienden a jugar con ellos como son el plástico burbuja, los cacahuates de envío, algunas telas o incluso tierra y lodo.

Gusto: Puedes conseguir premios que le gusten y meterlos en juguetes especiales en donde con el movimiento, van saliendo poco a poco de los orificios lo cual incitará a tu gatito a jugar con él para que salgan los premios. 

Establecer qué estimula a tu gato se basa en prueba y error, aunque algunos juguetes disponibles comercialmente tienen un atractivo mayoritario, como los que contienen catnip, juguetes de caña de pescar con plumas al final, pequeños objetos en alambre que se mueven erráticamente y pequeños ratones. Incluso los juguetes simples, como una pelota de ping pong, pueden proporcionar horas de diversión y ejercicio. Incluso la basura doméstica cotidiana, como bolas de papel arrugadas, envoltorios de dulces, cuerdas y corchos se puede transformar en juguetes emocionantes que se pueden perseguir o lanzar de una pata a otra. Nuestra gatita residente Luna ama jugar con bolitas de papel, por lo que es muy fácil entretenerla agarrando un ticket o post-it, hacerlo bolita y aventarlo.

Tipos de juego

Solitario

Interactivo

Exploración y caza

Jugar con gatitos bebé

Si tienes un gatito, es importante enseñarle buenos modales básicos; se debe disuadir a los gatos de que rasquen, arañen o muerdan. Esto puede estar bien cuando son pequeños, pero a medida que sus garras se hacen más grandes y el gato se vuelve más fuerte, puede causar daño y ciertamente dolor. Por lo tanto, evita jugar con las manos y no permitas que los gatitos pequeños agarren y muerdan las manos y los dedos. Si intenta hacer esto, redirige su atención a un juguete suave que pueda morder y rastrillar sus patas traseras (las famosas patadas de conejo, que de adulto son peligrosas). También puede resultar frustrante y atemorizante que un gato que ha aprendido a jugar con las manos de su dueño cuando era un gatito de repente comience a ser castigado por el dueño cuando crecen y este tipo de juego duele. Esto puede generar conflictos para el gato y, como resultado, dañar su vínculo con el dueño. También puede ser aterrador para los niños (y los adultos que no están acostumbrados a los gatos) si un gato intenta morder sus manos, ya que no han aprendido a ser gentiles ni a reprimirse en el juego cuando eran gatitos. 

Siempre hay que jugar con juguetes que no impliquen un contacto directo con el dueño que a la larga lo pueda lastimar. Pequeñas plumas o juguetes que cuelgan del extremo de una vara o un alambre o cuerda mantendrán las manos a una distancia segura de las garras.

Otro método para disuadir mordiscos o arañazos juguetones de tu gatito es retirar de inmediato la mano o pie y detener el juego. El gatito después de varias veces entenderá que al momento de morder o arañar se termina el juego por lo que dejará de hacerlo.

Intervenir en un juego brusco

En ocasiones, puede ser necesario intervenir en el juego social entre gatos que se ha intensificado y corre el riesgo de lesionar a cualquiera de las partes. Es aconsejable no intervenir físicamente con brazos o piernas ya que, en un estado de excitación elevado, los gatos no distinguirán entre su dueño y los demás gatos, y la lesión es inevitable. Si el juego no ha progresado a una pelea física, pero ha alcanzado la etapa de mirarse fijamente directamente, es una oportunidad para intervenir, romper la tensión y difuminar la situación.

Una intervención adecuada sería distraerlos con un juguete de caña de pescar, un puntero láser o un juguete para patear (uno lo suficientemente grande como para sostenerlo en las patas delanteras y patear con las patas traseras). 

Si el encuentro se ha intensificado más allá de este punto, el contacto físico se puede interrumpir utilizando una manta o una toalla sobre los gatos. Si el problema persiste, puede ser necesario buscar el consejo de su veterinario, quien puede derivarlo a un especialista en comportamiento animal (etólogo) para evaluar la situación y recomendar acciones para el manejo a largo plazo.

Fuentes:

International Cat Care (30 julio 2018), Recuperado de https://icatcare.org/advice/playing-with-your-cat/

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